jueves

LÍRICA TRADICIONAL CASTELLANA


Si te vas a bañar, Juanilla,
dime a cuáles baños vas.

Si te entiendes d`ir callando,
los gemidos que iré dando,
de mí compasión habrás:
dime a cuáles baños vas.

         *

¿Qué me queréis, caballero?
Casada soy, marido tengo.

Casada soy, y a mi grado,
con un caballero honrado,
bien dispuesto y bien criado,
que más que a mí yo lo quiero.
Casada soy, marido tengo.

Casada soy por ventura,
pero no ajena de tristura:
pues hice yo tal locura,
de mí misma yo me vengo.
Casada soy, marido tengo.

***

Del libro Cancionero sin nombre

miércoles

UN POEMA DE GERMÁN BLEIBERG Y OTRO DE JOSÉ LUIS MARTÍN DESCALZO


Traigo a estos dos poetas, prácticamente olvidados, de una de vieja antología de poesía española preparada por Enrique Moreno Báez. 

***

Cuando volvamos a ese manantial de amor,
cuando volvamos a nosotros mismos,
olvidando las zarzas surgiendo del sendero,
los negros abismos que nos alejan
durante dolores, al parecer, invulnerables,
comprenderemos que la libertad
hay que buscarla en playas
de anónimas ondas,
donde la vida es una fruta
cada día arrancada del árbol firme
creciendo en nosotros mismos.
Y cuando cenicientos pájaros nos instalen
en la vertiente opuesta del ensueño,
como exangües héroes
cansados de la estéril batalla
que ninguna victoria corona,
en la sombra proyectada del olvido
aún musitará una flor herida
la canción de nuestras huellas silenciosas,
huellas rezumando eternidad,
porque habremos aprendido
que el amor es el vivo principio nuestro
de cada día,
principio fúlgido entre tinieblas,
cuando volvamos al manantial,
donde el mundo finge su origen,
su cálido rescoldo,
su involuntario nacimiento.

GERMÁN BLEIBERG

*

Tus palabras no eran tan sólo para hablar,
como un cántaro no es para llevar agua solamente.
Tu corazón no era para repartir sangre,
como el sol no es tan sólo para derramar luz.
Tus pasos no eran para caminar,
como el agua no es para ser bebida.
Tú estabas en tus cosas dos millones
de veces, repetido, multiplicado
como el pan. Vivías
en una galería de espejos milagrosos.

JOSÉ LUIS MARTÍN DESCALZO

martes

RUBAYAT DE OMAR JAYYAM


72

Si no sigues el camino del arrebato no será;
si no te lavas la cara con sangre del corazón no será.
¿Qué imaginas? Si como los corazones en llamas
no te abandonas del todo, no será.

164

Anoche tiré la copa vidriada contra una piedra.
Estaba embriagado cuando hice esta exhibición.
Dirigiéndose a mí, la copa así decía:
yo era como tú, tú serás como yo.

***

Rubayat. Traducción de Clara Janés y Ahmad Taherí.

lunes

DOS POEMAS DE MARIO QUINTANA


Dos de esos poemas en prosa que no se sabe muy bien si son poemas, que solemos llamar "textos", pero que a algunos nos gustan. Traídos de AQUÍ 

***

DE LA PAGINACIÓN

Los libros de poemas deben tener márgenes largos y muchas páginas en blanco y suficientes claros en las páginas impresas, para que los niños puedan llenarlos de diseños -gatos, hombres, aviones, casas, chimeneas, árboles, lunas, puentes, automóviles, cachorros, caballos, bueyes, trenzas, estrellas- que pasarán también a ser parte de los poemas.

*

LOS FARSANTES

Desconfía de la tristeza de ciertos poetas. Es una tristeza profesional y tan sospechosa como la exuberante alegría de las coristas.

domingo

MI TELÉFONO


Su aplicación más novedosa es la alarma, pero mientras no me falle le seré fiel. Para hacer fotos ya me dejan alguno. Y si no me dejan ninguno tampoco pasa nada: yo no quiero atrapar el instante, sino dejarlo suelto, que es más magnánimo. Soy un fashion victim, ya lo sé.