jueves

DOS POEMAS DE MIGUEL MULA


ARBOLADURA

                          Para Santiago y Julio    

Contra ti mismo hicimos, contra la propia muerte,
rasgando la nada, hijo, tu arboladura de ángel
incandescente, endemoniado, flecha arrojada
con su propia energía por eterna condena:
y no hallarás más diana que el viento, tu mismo aire.

*

FRESCURA

                         In memoriam, para Alfonso

En tu viento ya estaba la sombra, todo el mar;
la frescura fue el mal, hijo, que te hizo ser
eternamente puro vacío recordado
en cuerpo de tiniebla. No alcanzaste la luz.
Misteriosa la vida que principia en la muerte,
y poderosa,
                   más que vientos, mares y sombras.

*

Del libro Arqueros en mi fiesta

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