miércoles

POEMA DE JORGE MARTÍNEZ


Cuántas veces ocurre que escuchas una canción cuya letra te parece buena y, sin embargo, cuando la lees, te das cuenta de que tiene poco o nulo valor literario. Pues bien: aquí traigo una letra que no necesita de la música para salvarse. Tanto es así que estuve tentado de hacerla pasar, en broma, por un poema de Henri Michaux. Podríamos, a la hora de leerla, prescindir de elementos como el estribillo (o de su asonancia) o alguna repetición más -innecesaria al menos en la lectura-, pero en cualquier caso, ya digo, creo que la letra no queda exenta de poesía al quitarle el acompañamiento musical.

Aunque en no pocas de sus letras hay un deliberado -y a ratos gracioso- horterismo que sólo procede acompañado de música rock, Jorge es de los músicos actuales con más talento para escribir. 


LAS ROSAS TREPADORAS ASESINAS

Las rosas trepadoras asesinas han abrazado a mi árbol favorito;
tan indolente y ciego es el abrazo que busca destrozarle las entrañas. 
Las rosas trepadoras asesinas han elegido bien su compañero. 
Maldita sea la senda dolorosa ajena a esta verdad incontestable.

No voy buscando tormentas hoy,
ya el cielo es bastante amenazador.

Salvajes y violentas las costumbres de aquel jardín que se halla abandonado,
las aves lo circundan temerosas y el zorro hace cama en su regazo.
Espinas doloridas y furiosas, en aquel jardín donde tanto hemos jugado,
acunan y protegen, en verano, secretas frutas venenosas.

No voy buscando tormentas hoy,
ya el cielo es bastante amenazador.

Del incendio, que todo ha devorado, cuidadoso conservo las cenizas.
Las guardo entre mil recuerdos fugaces que ya son algo más que compañía.
Si mueres, amor mío, antes que yo, si no pudiera arrancar la muerte de tu corazón,
lo sembraré en el jardín para que puedas brotar radiante el próximo verano.

No voy sembrando tormentas hoy,
ya el cielo es bastante amenazador.

*

Del disco La vida es fuego. La letra, con música:


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