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martes

DIBUJO INFANTIL


Un generoso espacio en blanco une o separa, según se mire, un prado azul (atravesado por un camino rojo que conduce a una casa rosa en cuyas inmediaciones hay una niña y un perro, color carne los dos) y un cielo verde, presidido por una flor amarilla -¿crisantemo, rosa, narciso?- que debe de ser el sol. Nada me ha explicado el pequeño autor de la obra, pero yo creo que el prado está pintado de azul y el cielo de verde porque un escarabajo y una nube han hecho un trueque de colores, y si el sol se representa como una flor se debe a que la realidad mágica es siempre superior a la evidente. Levanto la vista del papel y apenas hallo más que gris y negro invernal. Es como si el color vivo estuviera hibernando todo en el dibujo. 

jueves

NUNCA SE SABE


Llamó el entusiasmo a mi puerta y me hice de rogar. Se fue en busca de otro y se lo llevó de viaje, en jet privado, a las Islas Fiji.

Llamó el entusiasmo a mi puerta y me dejé llevar. Fui a parar a un carro de barrendero, barrido por una enorme escoba.

Llamó el entusiasmo a mi puerta y me resistí. Me llevó a la fuerza, anulando mi voluntad. Y heme aquí, acostado como un romano, copa de vino y racimo de uvas, junto al fuego del que este mundo es humo.

martes

DEBATE LÍRICO


No importa si es verdad o me lo invento: ahora mismo, en algún lugar de ese heterogéneo repertorio de posibilidades que llamamos mundo, un pájaro canta en un árbol. ¿Qué pájaro? ¿En qué árbol? Eso es lo de menos. El quid es que ala y raíz, canto y silencio, se juntan y conjuntan un instante. Cinco observadores líricos, detenidos en ese lugar, debaten sobre tan trillado pero inagotable asunto.
"Parece que canta todo el árbol", dice el observador número 1.
"Eso es porque el pájaro es un gran ventrílocuo", le responde ramonista el número 2.
El 3, muy serio, discrepa abiertamente con los anteriores: "Lo que aquí se revela es que en el fondo no hay árbol. Hay un pájaro en otro. Todo está en vuelo".
El 2, incrédulo, sugiere al 3 que tome tierra: "Aquí no se revela nada. Sólo hay un pájaro cantando en un árbol. Para qué darle más vueltas. Es fascinante tal cual".
El 4 aporta, premítico, una visión muy otra que ninguno toma demasiado en cuenta: "El pájaro está pregonando la más profunda, ancestral sensación del árbol, expresable únicamente a través de la música".
El 1 interviene de nuevo, tan comunicativo y sincero como nada sentencioso: "No sé. A mí me da la impresión de que el árbol se está haciendo, de algún modo, responsable del pájaro. Un poco como si fuera, si queréis, su hermano mayor".
El 5, que estaba como en Babia, se manifiesta de pronto convencido y exultante: "¡Lo tengo! Pájaro y árbol desaparecen en el canto, en lo único que existe en este momento".
"¡Acabáramos!", exclama irónico el 2.
El pájaro se calla de repente y el silencio que deja, lleno de vida, origina un nuevo debate. Pero eso es otra historia.

domingo

MAÑANA DEL 1 DE ENERO


Pienso dulcemente en si habrá alguna diferencia esencial entre esta mañana y la manzana fresca que muerdo. Nada concluyo. El susodicho pensamiento se disuelve en el fragmento de cielo que muestra la ventana, como una nubecilla más, mientras el dueño del after hour de abajo celebra haber producido más borrachos y drogotas que nunca y el edificio ensaya caras largas. El perro me mira fijamente: me he entretenido viendo un sainete que ni Cervantes -han llamado a la policía- y necesita pasear. Pasearemos, hermano. Pasearemos todo el año, toda la vida. El sol se deja ver y nosotros dejaremos que abra -puertas nada misteriosas, pero con cierto encanto- nuestras sombras. Sí: nosotros pasearemos dentro de la luz. Con paso firme y decidido. Como si al final del paseo nos esperara (quizá nos espere) un plato de jamón.

sábado

HOJA DE TRIGO


¿Será normal esto de estar siempre atravesando, como interminable campo de trigo, una profunda crisis de fe en la poesía? Por todas partes poetas tuertos, con un ojo en la posteridad; por todas partes graves intoxicaciones filológicas; por todas partes versos que suenan bien y se olvidan mejor. ¡Quiero ponerme en contacto con el papa!

miércoles

LAS TRES PLUMAS


Con objeto de convertirme en un escritor metódico, la semana pasada me agencié tres plumas diferentes: una para las verdades, otra para las mentiras y una tercera para las verdades poéticas, que son las que yo prefiero, porque suelen ir más allá de la verdad y la mentira, liberándose de ambas, o conduciéndolas, en dichoso vuelo, hacia regiones alejadas de lo consabido. Pero mi plan ha fracasado estrepitosamente, pues vengo quedándome titubeante y trágico durante horas, frente a mis tres plumas, sin saber muy bien cuál corresponde a cada ocasión. Y harto de dudas acabo -como el que dispara a bulto, a ver si acierta- escribiendo cada línea con una pluma diferente. Es patético.

sábado

TEXTOS HÍBRIDOS


HOY me detuve un momento con el hombre que nunca sale de casa sin paraguas. Hace muchos años que nos cruzamos, y jamás lo he visto sin su paraguas. Le pregunté el porqué de tan curiosa costumbre y me respondió que cada vez que sale de casa empieza a llover. “Pero ahora mismo no está lloviendo”, le dije. “Eso es lo que parece”, replicó.


CUANDO me llaman desde un número desconocido nunca descuelgo el aparato porque me pongo a eructar largamente y no quiero quedar como un maleducado. No lo puedo evitar. Es una reacción automática.


¿POR qué nadie me ha presentado a la garbosa peluquera que le rizó el rizo a Superman? Así de delirante inició el escritor su cuentecillo, pero una feminista compulsiva le vino a la cabeza en ese instante y las campanas doblaron por la fantasía: acaso fuera un hombre, convino con aquella, quien le rizó el rizo a Superman.


DE la noche a la mañana, las calles se han quedado desiertas de gente. Los sintecho yacen muertos, desatendidos, y el resto de seres humanos están todos conectados a Internet. Los que ya se han tratado se relacionan así más cómodamente, sin necesidad siquiera de vestirse, y los que no se conocen fantasean con cómo será quien se encuentra al otro lado de la pantalla. "¿Será un monstruo? ¿Será un príncipe?", se pregunta soñadora la bella Olivia. ¡Qué nervios!


QUIERO ejercer de escritor, pero mientras mi tonta no me regale unos pantalones de pana y un chaleco de lana no conseguiré mi propósito, ya que detesto profundamente ir de compras y sin esas prendas, por misterios de la vida ausentes en mi armario, es imposible ejercer de escritor como es debido. Sin embargo, si me regala los pantalones y el chaleco, ay, si me los regala, ejerceré de escritor veinticinco horas al día, seré un intelectual en toda regla. Poesía, novela, cuento, ensayo, teatro, columna periodística…, ningún género de todos los habidos y por haber se le resistirá a mi pluma. Llevaré, además, un minucioso diario en el que daré cuenta, le importe o no a la gente, de mi constante relectura de Dante y de la enorme fascinación que me provoca Bach, al igual que de mis enriquecedoras experiencias como conferenciante por el mundo entero, pues como tal seré sin duda requerido, y de mis encuentros con unos y con otros, ¡faltaría más!, en los numerosos actos literarios a los que acudiré, pantalón de pana y chaleco de lana, con una ensayada sonrisa por delante.

DIALOGUILLOS O FRAGMENTOS DIALOGALES


-Ya, pero yo necesito una mujer con la que poder hablar. No sólo la necesito para acostarme con ella.
-Yo no le digo que se centre en las mujeres mudas.


-Diga algo sobre Cataluña. Es obligatorio.
-Barcelona, Tarragona, Lérida y Gerona.
-¡El siguiente!


-Es que no sabes lo humillante que resulta que te teman sin haber matado a nadie.
-Eso te pasa por estar vivo. A mí nadie me tiene miedo.


-¿Qué tal las notas? Yo saqué un 9 en Bondad y un 4 en Maldad. Poco más de un 6 de media.
-No está mal. Yo pleno: 10 en todo.


-Mira que hay buena gente en Murcia y vas tú, tragaldabas, y das con uno que te la tiene guardada desde la Reconquista.
-¿No puedes hablar más bajo? Esto está lleno de moros.

PÁRRAFOS DE NOVELAS NUNCA ESCRITAS


[…] Entonces entró un parapléjico reclamando, para él solo, el espacio que ocupaban seis personas de complexión normal. Una de ellas, señora alta y fibrosa, visiblemente indignada pero sin perder los papeles le afeó tal exigencia, calificándola de abuso de poder, y se hizo un tenso silencio hasta que un hombre que estaba solo en la otra esquina dio una palmada y soltó: ¡Bachata! La cosa, en fin, no pasó a mayores. Sin embargo, años después, llegó a mis oídos el rumor de que el parapléjico había sido amenazado en aquel recóndito lugar por una energúmena […]


[…] A pesar de no ser ninguna marimacho, Susan era de esas adolescentes con más amigos que amigas, y sólo por ese pequeño detalle, que a tantos muchachos entusiasmaba, Rudolph comenzó a sentir por ella un profundo desinterés […]


[…] Y de pronto habló, por fin, Ángel: “Para que te beatifiquen hay que cumplir tres requisitos: buenos mofletes, ojos claritos, pico cerrado”. Nadie pudo contener la risa. Más de un año ya guardando silencio, y se decide a romperlo con una frase memorable. No dejó lugar a dudas: estábamos ante un verdadero santo. [...]


[…] Referiré no obstante que, como su entorno tenía vocación de satélite, se hacía comprensible que aquel alemán acabara desarrollando complejo de estrella. Se creía capaz, e incluso con derecho a ello, de guiar hasta su cama a cualquier mujer que se le antojase. Las chicas jóvenes e impresionables se quedaban embobadas oyéndole hablar, pero una, que ya había corrido lo suyo en esta vida, no veía en él más que un hombre chaparro y oscuro. [...]


[…] y justo en ese momento aparecieron los Desencantados. Nosotros los Atónitos ya intentábamos de aquella evitarlos a toda costa, escondiéndonos detrás del rebaño o donde fuese, en cuanto asomaban el hocico a nuestros dominios. Pero nos pillaban a veces desprevenidos y entonces teníamos que soportar estoicamente su monserga de sabelotodo, su estar de vuelta de donde nadie jamás ha ido. (Tan frecuentes eran sus visitas que uno de los nuestros, el Apocado, pronto acabó convertido en un Desencantado más. Yo hice cuanto pude por salvarlo de caer en el Pozo, le agarré la mano con todas mis fuerzas, pero no era uno el Hercúleo de la pandilla, sino el Zumbón, y a nuestro amigo le sobraba más de una fabada). […]

AFORISMOS, FRASES DE AGENDA Y OTRAS ANOTACIONES


AFORISMOS


La música manifiesta lo bello del silencio; el color, lo bello de la transparencia.


Escritos cien aforismos, no te quedes más de diez.


Si ha salido prácticamente solo, casi seguro que el poema es bueno.


Sé un niño escribiendo y un viejo corrigiendo. O al revés.


Quien quiera ser un artista serio tómese en broma a sí mismo, pero tómese en serio el arte, porque el arte no es serio.



FRASES DE AGENDA


Desengañarse de todo, sin desengañarse también del propio desengaño, es como quedarse en mitad de un túnel.


Prudencia y valentía, nunca por separado.


Ponerse a la defensiva seduce al ataque.


Funesto es desoír la conciencia; santo, obrar a su gusto; místico, reconocerla como el gusto propio.


Cuando no se quiere quedar por encima de nadie, se coge altura.



OTRAS ANOTACIONES


Un desconocido me tildó de arrogante. ¡A mí, al poeta más puro de mi época!


Está el ambiente enrarecido y tenso, como si hubiera llegado la paz mundial.


Llevo una temporadilla escribiendo con un carámbano y lo cierto es que estoy encantado con las prestaciones que me ofrece.


Treinta años esperando que me llegue el turno en esta pescadería y el centollo que miro desde que entré aún sigue moviéndose. Para mí que me ha hipnotizado.


Enciendes la página en blanco, como si fuera la televisión, y vas cambiando de cadena hasta que encuentras algo que te gusta. Es verdad que a menudo no echan nada interesante, o que te quedas viendo tonterías, pero de ahí a tenerle miedo…



CODA: TRES OCURRENCIAS


Titular: Pillan rezando a un ateo


Título de novela: Solteronas encantadas de tener gatos y sobrinos


Sueño erótico: Elsa Pataky aplicándose el champú bajo la lluvia.

lunes

MATIZ DE UNA POÉTICA


No confundir la falsa y, pese a ello, afortunada modestia horaciana, con la auténtica humildad. Aquélla puede ser utilísima, tanto para la literatura como para la convivencia, pero la auténtica no es sino el íntimo reconocimiento de lo real: nuestras genialidades poéticas (las tenemos) brotan siempre de nuestros peculiares dones, pero ni siquiera éstos son nuestros... Pertenecen a la vida, que nos los presta un rato.

Quien con esta actitud y unos veinte amoríos, un gran amor, mil lecturas y una dieta mediterránea, rica en fibra, en diez años no escriba ni un solo poema de altura, quizá deba abrirse a nuevos horizontes -no se acaba el mundo- lejos del papel en blanco.

sábado

MUJER BOTERIANA



Mujer fumando (Botero)


Por su gordura, en absoluto problemática para ser medianamente feliz, Olaya tiene sufridos muchos complejos; pero gracias a sus tetas, ocupantes también de un amplio espacio, parece haberlos superado definitivamente. Sí: Olaya saca pecho, y hace bien.