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domingo

POEMAS DE JOSÉ LUIS TEJADA, ENRIQUE GARCÍA BOLAÑOS Y AZAHARA PALOMEQUE


Junto a cincuenta ejemplares de El poema que surge, la Isla de Siltolá tuvo el detalle de enviarme:

1) Razón de ser, de José Luis Tejada, del que cojo el siguiente poema: 

QUIÉN NO ESTÁ SOLO

¿Quién no está solo?
¿Qué raro ente dichoso no apremia compañía?
¿Quién no rebosa pura unicidad?

Yo estoy, tú estás solo, él no está todo.
Todos estamos islas imposibles
girando en el vacío. Sólo ecos
del propio llanto oímos. Cráneo el mundo
donde retumba nuestra propia voz.

Abre los ojos esos que nadie besó nunca
estrenando ilusión cada mañana,
el lazo tiendes de los párpados
bien ancho por si en él se posa algún prójimo
y alegras ya el cimbel de la pestaña
porque te quiso parecer...

Todos los cinco y treinta años que llevo
me han sido necesarios para aprender de la adusta
lección de invalidez: No existe nadie.
Nadie leerá estas lágrimas, paginará estos pujos:
Nadie sabrá nunca este ardor.

Ese rostro que acechas es el tuyo
mismo y más desolado.
Es un espejo el aire redondo y sin fisuras
que sólo tu aplanado reflejo restituye.
No existen los demás.

O, si existen, están todos tan lejos,
hacen tan raros signos, tan arduas lenguas usan,
que sólo se consigue comprender o que sientan,
después de mucho aspaventar a solas,
esta urgencia de amor mutua y gigante,
única soga de amargura
más cruel cuanto más larga, que anuda en la distancia
tu hambre de los demás con los demás.

2) Señales, de Enrique García Bolaños, del que traigo este otro:

NADA

El infinito es
incapaz de albergar
el tremendo vacío
que dejas cada vez
que vuelves.

y 3) En la ceniza blanca de las encías, de Azahara Palomeque, libro en el que está, encabezado por unas palabras de Rafael Cadenas, el que cierra esta entrada:

                              Llevo años en el mismo lugar, al fondo.
                                                ¿Vivo? Funciono, y ya es mucho.

                                                                     RAFAEL CADENAS

Un ramo de botellas verdes es el paisaje del cuarto,
manteles de saliva blanca entre los cuévanos
de mis ojos.
Si por el alcohol me sanara el rastro de las espinas, comiesen
        de mí
en los lacrimales,
me bautizaran con flores.
Los árboles que entre tanto vidrio han de nacer, ancianos
        a la mesa.
Sus raíces torcidas.
El cultivo de esta desgana, este tedio, esta única voluntad
de partir.

martes

DOS POEMAS DE PEDRO SALINAS


Para empezar el día es muy sano abrir al azar un libro de poesía amorosa y leer un poema o dos. Por ejemplo, del libro Largo lamento:

[Mira, vamos a salir]

Mira, vamos a salir
de tanto ser tú y ser yo.
Deja tu cuerpo dormido,
deja mi cuerpo a tu lado,
déjalos.
Deja tu nombre y el mío,
deja lo que nos dolió
y vamos a descansar
de nosotros, con nosotros;
vamos a jugar a que éramos
los mismos, pero otros dos.
Ya sin el cuerpo ni el nombre
vamos a probarnos formas,
seres, a ver si vivimos
en otra cosa mejor.
Vamos a probarnos árboles;
dos árboles que aunque tengan
muy apartados los troncos,
se buscarán por arriba,
se encontrarán con sus hojas,
se tocarán con la flor.
Vamos a probarnos olas
que corren una tras otra,
separadas y jugando,
hasta que en la arena tibia
se les acaba el ser dos.
Y si aún te sobra materia
vamos más allá. Podemos
ser dos silencios, tan juntos
que nadie sienta que ese
silencio de alrededor,
es doble, porque dos voces
callándose, lo forjaron
para entenderse mejor.
Y si quieres más probemos
a ser luz,
tú una llama, yo otra llama,
tú una mitad, yo la otra
de esa luz, que para serlo
a los dos nos necesita
y nos contiene a los dos.
Y todavía podemos
huir más allá:
fingirnos que no existimos,
vivir
en un mundo prenatal
en donde estar juntos sea
un inmenso estar perdidos
uno en otro, indivisibles,
como en el mar y en el cielo, antes
que los separara Dios.

Y luego verás qué alegre
es el regreso a nosotros,
el encontrarme contigo,
conmigo, con el dolor,
con tu voz y con mi nombre.
Verás, verás, qué milagro
es mirarnos, es tocarnos,
verás qué revelación
es vernos, volver a vernos
en estos rostros fatales
donde el alma nos vivió.
Por jugar a que dejábamos
de amarnos, ¡qué verdadero
nos va a ser siempre el amor!
¡Qué pareja
nos va a nacer, tan alegre,
tan segura, de este adiós!

*

[No rechaces los sueños por ser sueños]

No rechaces los sueños por ser sueños.
Todos los sueños pueden
ser realidad, si el sueño no se acaba.
La realidad es un sueño. Si soñamos
que la piedra es la piedra, eso es la piedra.
Lo que corre en los ríos no es un agua,
es un soñar, el agua, cristalino.
La realidad disfraza
su propio sueño, y dice:
"Yo soy el sol, los cielos, el amor".
Pero nunca se va, nunca se pasa,
si fingimos creer que es más que un sueño.
Y vivimos soñándola. Soñar
es el modo que el alma
tiene para que nunca se le escape
lo que se escaparía si dejamos
de soñar que es verdad lo que no existe.
Sólo muere
un amor que ha dejado de soñarse
hecho materia y que se busca en tierra.

UN POEMA DE DAVID GONZÁLEZ Y OTRO DE EMILIO ALARCOS LLORACH


Ya, ya sabemos que estos dos poetas, a priori, no conjuntan muy bien, pero en Poesía para la afición somos así de cachondos y se nos ocurrió esta convivencia imposible. Además, los dos poemas, cada uno en su estilo, están muy bien escritos, y el buen hacer es aquí lo único a lo que damos importancia.

El del primer autor está sacado de su blog. El del segundo, de su único libro de poemas: Notas inéditas al Cancionero inédito de A.S. Navarro.

EL ÚLTIMO BAILE

          son unos zapatos de piel de tafilete
          son los zapatos del hombre de la cicatriz en el ojo
          son las fiestas de la soledad

          voy a cumplir cinco años
y        una niña rubia me está enseñando a
          bailar:

          la patada
          un punterazo
          me alcanza de lleno en todo el culo
y        me levanta unos centímetros del suelo

          ¿no te dije que te quería ver
           en casa a la una? ¿eh? ¿no te lo dije?

           me pongo colorado
           me meo por los pantalones
y         empiezo a llorar

           no es justo
           no hay derecho
           por mi reloj solo pasan
           ocho minutos de la hora solo pasan
           ocho minutos
           papá
           ocho minutos:

           al año siguiente me quedo sentado en el tablón de la orquesta
y         observo las evoluciones de las parejas que bailan
y         las de las manecillas del reloj:

           mañana cumpliré 53 años y no sé
           bailar:

           añado que estoy dispuesto a asumir la culpa:
             james merrill:
                                                 
           DAVID GONZÁLEZ

***

19

Es tarde. Los alcores
sudarán su neblilla silenciosa.
La bruma amparará las calles grises
y los árboles de pecho desganado
tentarán con sus ramas
el camino de sombras y humedades
del Dios que no les oye.
Y viejos animales
de fría oscuridad
que dormitan en todos los rincones,
lanzarán sus miradas sobrehumanas
sobre la soledad
y harán como que lamen
a ese viejo, sin sueño, que transita
por los senderos negros de la noche,
que hemos visto tal vez
surtir de los alcorques destroncados.
Y la nube de asfalto
que espera devorarnos algún día,
estará amenazante
bajo el ala dormida de las torres.
Y allí, libre de niebla,
y de bestias soturnas
y de viejo erizado (soy yo sólo
quien amansa su rabia
con agudos mordiscos de mi sangre)
y de nube de asfalto agobiadora,
libre, y pura, y tranquila,
¡allí estás tú, tú sola!
                     
                                         Enero. 1943


En esto de recordar el paisaje de la tierra de la amada me huelen los versos de N. un tanto a Antonio Machado, poeta, a quien yo sé que N. leía frecuentemente. Pero se diferencia en el tono fantasmagórico de la composición: el misterio, la oscuridad y las fuerzas ocultas de la noche se han condensado -o han cristalizado- metafóricamente en "viejos animales", en ese "viejo sin sueño", en esa amenazante "nube de asfalto" -o muerte de las ilusiones-.

           EMILIO ALARCOS LLORACH

domingo

POEMAS DE MANRIQUE, GÓNGORA, MACHADO Y CERNUDA


Estos chavales tienen futuro: oficio y vuelo lírico no les falta. Va un poema de cada uno dando fe de ello.


ESPARZAS

1

Hallo que ningún poder
ni libertad en mí tengo,
pues ni estoy ni voy ni vengo
donde quiere mi querer;
que si estoy, vos me tenéis,
y si voy, vos me lleváis,
si vengo, vos me traéis;
así que no me dejáis,
señora, ni me queréis.

JORGE MANRIQUE [Coplas a la muerte de su padre y otras poesías]

*

DE UNOS PAPELES QUE UNA DAMA LE HABÍA ESCRITO, RESTITUYÉNDOSELOS EN UNA CAJA

Yacen aquí los huesos sepultados
de una amistad que al mundo será una,
o ya para experiencia de fortuna,
o ya para escarmiento de cuidados.

Nació entre pensamientos, aunque honrados,
grave al amor, a muchos importuna;
tanto que la mataron en la cuna
ojos de envidia y de ponzoña armados.

Breve urna los sella como huesos,
al fin, de malograda criatura;
pero versos los honran inmortales,

que vivirán en el sepulcro impresos,
siendo la piedra Felixmena dura,
Daliso el escultor, cincel sus males.

LUIS DE GÓNGORA [Antología]

*

IV

CONSEJOS

Sabe esperar, aguarda que la marea fluya
-así en la costa un barco- sin que al partir te inquiete.
Todo el que aguarda sabe que la victoria es suya;
porque la vida es larga y el arte es un juguete.
Y si la vida es corta
y no llega la mar a tu galera,
aguarda sin partir y siempre espera,
que el arte es largo y, además, no importa.

ANTONIO MACHADO [Campos de Castilla]

*

JARDÍN ANTIGUO

Ir de nuevo al jardín cerrado,
Que tras los arcos de la tapia,
Entre magnolios, limoneros,
Guarda el encanto de las aguas.

Oír de nuevo en el silencio,
Vivo de trinos y de hojas,
El susurro tibio del aire
Donde las almas viejas flotan.

Ver otra vez el cielo hondo
A lo lejos, la torre esbelta
Tal flor de luz sobre las palmas:
Las cosas todas siempre bellas.

Sentir otra vez, como entonces,
La espina aguda del deseo,
Mientras la juventud pasada
Vuelve. Sueño de un dios sin tiempo.

LUIS CERNUDA [34 poemas]

DOS POEMAS DE RAMÓN DE CAMPOAMOR


En Poesía para la afición, pues leemos todo tipo de poesía, no pueden faltar un par de poemas campoamorinos. Están sacados de un florilegio titulado El tren expreso y otros poemas.

Don Ramón, que este año cumple 200, es un poeta excelente y siempre lo será.


CUESTIÓN DE FE

Ya el amor los hastía
y hablan de astronomía;
y en tanto que él, impío,
llama al cielo el vacío,
¡ella, con santo celo,
llama al vacío el cielo!

*

LA SANTA REALIDAD

¡Inés!, tú no comprendes todavía
el ser de muchas cosas.
¿Cómo quieres tener en tu alquería,
si matas los gusanos, mariposas?
Cultivando lechugas Diocleciano,
ya decía en Salerno
que no halla mariposas en verano
el que mata gusanos en invierno.
¿Por qué hacer a lo real tan cruda guerra
cuando dan sin medida
almas al cielo y flores a la tierra
las santas impurezas de la vida?
Mientras ven con desprecio tus miradas
las larvas de un pantano,
el que es sabio, sus perlas más preciadas
pesca en el mar del lodazal humano.
Tu amor a lo ideal jamás tolera
los insectos, por viles.
¡Qué error! ¡Sería estéril, si no fuera
el mundo un hervidero de reptiles!
El despreciar lo real por lo soñado
es una gran quimera;
en toda evolución de lo creado
la materia al bajar sube a su esfera.
Por gracia de las leyes naturales
se elevan hasta el cielo
cuando logran tener los ideales
la dicha de arrastrarse por el suelo.
Tú dejarás las larvas en sus nidos
cuando llegue ese día
en que venga a abrasarte los sentidos
el demonio del sol del mediodía.
Vale poco lo real, pero no creas
que vale más tampoco
el hombre que, aferrado a las ideas,
estudia para sabio y llega a loco.
Tú adorarás lo real cuando, instruida
en el ser de las cosas,
acabes por saber que en esta vida
no puede haber, sin larvas, mariposas.
¡Piensa que Dios con su divina mano
bendijo lo sensible
el día que, encarnándose en lo humano,
lo visible amasó con lo invisible!

sábado

POEMA DE REINA MARÍA RODRÍGUEZ


TE PINTO UN SOL

estos poemas se escribieron para otra soledad
pero vuelven a ser los mismos
aunque no sea yo quien los invente
ni tú el que los traigas con naranjas y besos.
jamás podré ser otra
convertirme en el tono de una voz
en unas manos que no me pertenecen.
soy yo
y tendrás que perdonarme mis impulsos
la manera de arriesgar el amor.
estoy hecha de todos los desastres
el mundo me consterna y solicita.
hoy ha salido el sol
y ya no tengo miedo a que te pierdas
a que no pueda descubrirte
a que jamás hayas existido más que en mis ojos.
quisiera abrazarte decir por qué
un hombre es más que un cuerpo
que únicamente en ti me desparramo
que únicamente en ti pido cortezas de árboles
-pequeñas primaveras en mis libros-
que odio los encajes y las exaltaciones
que te contemplo y gozo
si andamos por las calles cuando el viento
vuelve a enredar mi falta y sus amores.
estoy desnuda y triste
alegre de saber mis impaciencias
de cometer errores
de lanzar estas piedras
que jamás llegarán a parte alguna.

tengo a mi lado los juguetes para amar la vida
duendes y muñecas que se fueron
regresan a la casa
porque contigo vuelven mis primeros adornos
y quiero ser única en estos ruidos
en las soberbias del mundo
no pasar sin una sola catástrofe.

la vida es si te miro
eres un hombre     soy una mujer
éste es el mar        aquél el horizonte
te pinto un sol
y juego al arcoíris.
todo es sencillo y firme sobre el mundo.

*

En una antología titulada Poetisas cubanas

POEMA DE PAUL CELAN


SILENCIO, zorra de los barqueros, por los rápidos condúceme. 
Fuego-de-pestañas, ve iluminando por delante.

*

Del libro Hebras de sol

POEMA DE FRANCIS PONGE


ORILLAS DEL LOIRA

Que nada desde ahora me haga volver de mi determinación: no sacrificar nunca el objeto de mi estudio al aprovechamiento de algún hallazgo verbal que habré hecho a propósito, ni a la disposición en poema de varios de esos hallazgos.
Volver siempre al objeto mismo, a lo que tiene de bruto, de diferente: diferente en particular de lo que (en este momento) ya he escrito de él.
Que mi trabajo sea el de una rectificación continua de mi expresión (sin cuidado a priori de la forma de esa expresión) en favor del objeto bruto.
Así, al escribir sobre el Loira desde un punto de las orillas de ese río, deberé sumir una y otra vez en él mi mirada, mi espíritu. Cada vez que se haya secado sobre una expresión, volver a hundirlo en el agua del río.
Admitir el derecho mayor del objeto, su derecho imprescriptible, oponible a todo poema...Ningún poema puede apelar nunca a mínima de parte del objeto del poema, ni querellarse por su falsificación.
Siempre el objeto es más importante, más interesante, más capaz (pleno de derechos): no tiene deber alguno hacia mí, soy yo el que tiene todos los deberes con él.
Cosa que las líneas precedentes no expresan suficientemente: en consecuencia, no pararme nunca en la forma poética -ésta sin embargo deberá utilizarse en un momento de mi estudio porque dispone de un juego de espejos que puede mostrar ciertos aspectos que han permanecido oscuros del objeto. El choque de palabras, las analogías verbales son uno de los medios de escrutar el objeto.
No tratar nunca de arreglar las cosas. Las cosas y los poemas son inconciliables.
Se trata de saber si se quiere hacer un poema o de dar cuenta de una cosa ( con la esperanza de que la inteligencia gane, haga a su propósito algo no nuevo).
Es el segundo término de la alternativa lo que mi gusto (un gusto violento por las cosas, y por los avances de la inteligencia) me hace escoger sin vacilar.
Así pues, mi determinación está tomada...
Poco importa según esto que se quiera llamar poema al resultado. En cuanto a mí, la menor sospecha de ronroneo poético me advierte únicamente que vuelvo a los trucos, y provoca mi impulso de salir de ellos.

*

[En Antología esencial de la poesía francesa]

DOS POEMAS DE ARTURO CORCUERA


CARICATURA DEL SAPO

De lo más fresco.
Sarcástico.

Boca dando saltos,
buzón acuático.

Pobre
corneta afónica.
Músico despedido
de la sinfónica.

*

ABEJA

Disipas
la vida amarga,
camarada
abeja.

Te gana
tu amor profundo.

Comparto,
obrera,
tu sueño,
tu afán
de endulzar el mundo.

[Del libro Noé delirante]

viernes

DOS FRAGMENTOS DE EL PROFETA, DE KHALIL GIBRAN


Podría decirse que el libro El profeta pertenece al género novelístico, pero en cualquier caso es poesía. Poesía sapiencial.


*

Y UNA MUJER que sostenía un niño contra su seno, dijo: Háblanos de los Niños.

Y él dijo:

Vuestros hijos no son vuestros hijos.
Son los hijos y las hijas de la Vida, deseosa de perpetuarse.
Vienen a través vuestro, pero no vienen de vosotros.

Y aunque están a vuestro lado, no os pertenecen.

Podéis darles vuestro amor, pero no vuestros pensamientos. Porque ellos tienen sus propios pensamientos.
Podéis cobijar sus cuerpos, pero no sus almas. Porque sus almas viven en la casa del porvenir, que está cerrada para vosotros, aun para vuestros sueños.
Podéis esforzaros en ser parecidos a ellos, pero no busquéis hacerlos a vuestra semejanza. Porque la vida no se detiene ni se distrae con el ayer.

Vosotros sois el arco desde el que vuestros hijos, como flechas vivientes, son impulsados hacia lo lejano. El Arquero es quien ve el blanco en la senda del infinito y os doblega con Su poder para que Su flecha vaya veloz y lejana. 

Dejad, alegremente, que la mano del Arquero os doblegue. Porque, así como Él ama la flecha que vuela, ama también la estabilidad del arco y su constancia.

*

Y UN POETA pidió: Háblanos de la Belleza.

Y él dijo:

¿Dónde hallaréis la belleza y cómo haréis para encontrarla si ella misma no es vuestro camino y vuestro guía? ¿Y cómo hablaréis de ella si ella misma no enhebra vuestras palabras?

El agraviado y el enjuriado dicen: "La belleza es amable y bondadosa. Camina entre nosotros como una madre joven, casi avergonzada de su propia gloria". 
Y el apasionado dice: "No, la belleza debe infundir temor y contrición. Como la tempestad sacude la tierra bajo nuestros pies y el cuelo sobre nuestros cabellos".
El cansado y rendido dice: "La belleza es hecha de blandos murmullos. Habla en nuestro espíritu. Su voz se rinde a nuestros silencios como una débil luz que se estremece por temor a las sombras".
Pero el inquieto dice: "La hemos oído dar voces entre las montañas. Y, con sus voces, se oyó rodar de cascos y batir de alas y rugir de fieras".
Durante la noche, los serenos de la ciudad dicen: "La belleza vendrá del este, con el alba".
Y, al mediodía, los trabajadores y viajeros dicen: "La hemos visto inclinarse sobre la tierra desde las ventanas del crepúsculo".
En el invierno, el que se halla entre la nieve dice: "Vendrá con la primavera, saltando sobre las colinas".
Y en el calor del verano los cosechadores dicen: "La vimos danzando con las hojas del otoño y llevaba torbellinos de nieve sobre su pelo".

Todas estas cosas habéis dicho de la belleza. Pero, en verdad, hablasteis, no de ella, sino de vuestras necesidades insatisfechas. Y la belleza no es una necesidad, sino un éxtasis. No es una boca sedienta, ni una mano vacía que se extiende. Sino, más bien, un corazón ardiente y un alma encantada. No es la imagen que veis, ni la canción que escucháis. Sino, más bien, una imagen que soñáis cerrando los ojos y una canción que escucháis tapándoos los oídos. No es la savia que corre debajo de la rugosa corteza, ni el ala sometida por la garra. Sino, más bien, un jardín eternamente en flor y una bandada de ángeles eternamente en vuelo.

Pueblo de Orfalese, la belleza es la vida, cuando la vida descubre su rostro esencial y sagrado. Pero vosotros sois la vida y vosotros sois el velo. La belleza es la eternidad que se contempla a sí misma en un espejo. Pero vosotros sois la eternidad y vosotros sois el espejo.

DOS POEMAS DE FRIEDRICH NIETZSCHE


De un volumen titulado Sus mejores versos, dos de esos poemas que pasan por proverbios (o al revés, quién sabe).


DISCRECIÓN VULGAR

Ni quedes en la llanura
ni asciendas hasta la cima;
a la mitad de la altura
del mundo, mejor se estima
la hermosura.

*

CONTRA LA VANIDAD

No te hinches; ten en cuenta
que, al que se hincha,
si alguien lo pincha,
lo revienta.

FRAGMENTO DE PUELLA MEA, POEMA DE EDWARD ESTLIN CUMMINGS


Puella mea es un poema apenas conocido en España. Pero la editorial Celesta, tampoco demasiado conocida, hace tiempo lo publicó, en versión bilingüe, como poema libro. La traducción es de Rafael González Serrano.

Como es bastante largo y no procede transcribirlo entero, aquí van los treinta y dos versos iniciales.

*

Omar Harún y maestro Hafez,
conservad vuestras bellas damas muertas.
La mía es un poco más hermosa
que lo fuera cualquiera de las vuestras.

La más perfecta en su conjunto,
mi señora, al moverse por el día,
es algo aún más singular
que lo fuera la vivaz Saba con su rey
en su deambular matinal.
         A través de las jóvenes y torpes horas
mi señora es el movimiento perfecto,
a través del naciente mundo
mi frágil señora deambula errante
y en su perecedero equilibrio
está el misterio de la primavera
(con su belleza mayor que la nieve,
diestra y fugitiva,
mi muy frágil señora vaga
nítidamente, moviéndose como un mito
en la mañana incierta, con
pies de abril como súbitas flores
y todo su cuerpo lleno de mayo)
-se mueve en la madrugada
mi señora llena de vida,
es para mí el más extraordinario ser
(el más ligero y acabado),
más que lo fuera para el rey de Judea,
con la astucia aguda y curvilínea
y sus delirantes pies,
la princesa Salomé
seductoramente bailando en el ruido
del silencio de Herodes, hace tiempo.

[...]

OTROS DOS POEMAS DE JOSÉ ÁNGEL GARCÍA


La poesía es tantas cosas que también es quedar con un poeta amigo para tomar el vermú y hacer un trueque. Así ha sido esta mañana: trocamos El poema que surge por Nadie sabe qué Roma te atrapará, libro al que pertenecen los siguientes poemas. 

José Ángel García ya es abuelo, pero, a juzgar por su nueva publicación (muy en la línea de su Itinerarios), intacta permanece su alma de poeta joven, juguetón, libre.


ANUNCIO

Cual pequeños aeroplanos de juguete
a punto de gripar su motor en pleno vuelo
van prendiendo los patos sobre el río
-adelantado introito-
el perezoso anuncio de un invierno aún no llegado
mas ya,
en su inminencia,
                             casi presente.

                          (Pespuntea tu ausencia la mañana).


*

SER

Ser gaviota en Venecia, buitre en Uña,
voz de muecín en El Cairo,
perfume en Estambul, beso
en el mohín fruncido de
                                        tus labios.


DOS POEMAS DE JOSÉ LUIS GARCÍA MARTÍN


En Poesía para la afición consideramos que García Martín es un poeta desdibujado. No sólo por su papel de crítico tantas veces puñetero: también por su juego literario de imitaciones, falsificaciones, versiones, atribuciones, etc. Sin embargo, como hemos leído un poco y entendemos algo de esto, apreciamos que en el fondo es un poeta como un río inagotable. 

Aquí van dos poemas. El primero de ellos es el que preferimos de todos los suyos.


LÍNEAS ESCRITAS HACIA EL FIN DEL VERANO

El ave que traza un círculo en el cielo,
el viento que arrebata las hojas de los árboles,
la piedra que cae, la nube que pasa,
el ruido de un insecto, el olor de la yerba,
todo cuanto se agita, se sucede, se altera,
desde el imperceptible guiño del más distante astro
hasta el grano de arena bajo unos pies desnudos,
modifica mi rumbo, cambia mi destino,
me hace feliz, me vuelve desdichado,
me empuja, me detiene, dicta lo que escribo:
"El ave que traza un círculo en el cielo...".

[Del libro Treinta monedas, pero traído aquí de la antología La aventura]

*

FUERA DEL MUNDO

(Cementerio musulmán de Barcia)

Mundo fuera del mundo el nuestro ahora.
Nos hablamos en una lengua muerta,
viento de hace mil años es el viento
que al escondite juega entre los árboles.
En una lengua muerta y transparente
la mañana susurra
sus frescas maravillas.
Silba burlón un pájaro invisible.
Vosotros y yo fuera del mundo
y en el centro del mundo.
Arrastra el viento
los días y los siglos y la arena
de un lejano desierto presentido.
Han cerrado una verja que no existe.
Alguien se aleja sin decir adiós.
El paraíso se llama no haber sido,
Dios lo creó cuando creó la nada.
Dejadme compartir tan terca dicha,
un jardín de silencio y hojas secas.

[De Légamo]

lunes

OTROS DOS POEMAS DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ


Tenemos el romanticismo, el realismo, el neopopularismo, el ultraísmo, el surrealismo, el hermetismo, el creacionismo, el postismo..., pero a mí lo que más me gusta es el juanramonismo. Leer a Juan Ramón es como llorar, si llorar es, como suele decirse, limpiarse el alma.

Traigo a la afición dos poemas suyos -creo que no de los más celebrados- incluidos en la emblemática Segunda antología poética. Uno del libro La frente pensativa y otro de Eternidades.


15

Pintor que me has pintado
en este cuadro vago de la vida,
tan bien, que casi
parezco de verdad; ¡ay, pínta-
me nuevamente, y mal, de modo
que parezca mentira!

49

Soy como un niño distraído
que arrastran de la mano
por la fiesta del mundo.
Los ojos se me cuelgan, tristes,
de las cosas...
¡Y qué dolor cuando me tiran de ellos!

viernes

POEMA DE ROBERT MARTEAU


Los caballos
Galopaban en el mar
Entre las gaviotas,
La isla de las manzanas
No era mentira.

*

Del libro Vigía


POEMA DE LEÓN DE GREIFF


Sacado de la página A media voz, un poeta del que leí hace años una antología.


BALADA DEL TIEMPO PERDIDO

I

El tiempo he perdido
y he perdido el viaje...

Ni sé adónde he ido...
Mas sí vi un paisaje
sólo en ocres:
desteñido...

Lodo, barro, nieblas; brumas, nieblas, brumas
de turbio pelaje,
de negras plumas.
Y luces mediocres. Y luces mediocres.
Vi también erectos
pinos: señalaban un dombo confuso,
ominoso, abstruso,
y un horizonte gris de lindes circunspectos.
Vi aves
graves,
aves graves de lóbregas plumas
-antipáticas al hombre-,
silencios escuché, mudos, sin nombre,
que ambulaban ebrios por entre las brumas...
Lodo, barro, nieblas; brumas, nieblas, brumas.

No sé adónde he ido,
y he perdido el viaje
y el tiempo he perdido...

II


El tiempo he perdido
y he perdido el viaje...

Ni sé adónde he ido...
Mas supe de un crepúsculo de fuego
crepitador: voluminosos gualdas
y calcinados lilas!
(otrora muelles como las tranquilas
disueltas esmeraldas).
Sentí, lascivo, aromas capitosos!
Bullentes crisopacios
brillaban lujuriosos
por sobre las bucólicas praderas!
Rojos vi y rubios, trémulos trigales
al beso de los vientos cariciosos!
Sangrantes de amapolas vi verde-azules eras!
Vi arbolados faunales:
versallescos palacios
fabulosos
para lances y juegos estivales!
Todo acorde con pitos y flautas,
comamusas, fagotes pastoriles,
y el lánguido piano
chopiniano,
y voces incautas
y mezzo-viriles
de mezzo-soprano.
Ni sé adónde he ido...
y he perdido el viaje
y el tiempo he perdido...

III


Y el tiempo he perdido
y he perdido el viaje...

Ni sé adónde he ido...
por ver el paisaje
en ocres,
desteñido,
y por ver el crepúsculo de fuego!

Pudiendo haber mirado el escondido
jardín que hay en mis ámbitos mediocres!
o mirado sin ver: taimado juego,
buido ardid, sutil estratagema, del Sordo, el Frío, el Ciego.


POEMA DE MIGUEL FLORIANO


Puesto que Miguel Floriano es autor de un libro titulado Quizá el fervor, supongo que el poema homónimo que aquí debajo se transcribe está incluido ahí. Si no estoy en lo cierto, que alguien me corrija. Lo he traído de AQUÍ.

Si yo tuviera facebook y leyera por esos lares un poema de Floriano, le daría a un "me gusta", porque realmente me gusta, me llama la atención la plasticidad de su poesía.


QUIZÁ EL FERVOR

Desconoces el miedo. Eres valiente
de una forma crucial, definitiva.
Lo sé por experiencia: si la noche
impone su doctrina de silencio y
de súbito, en un acceso de amargura,
mis dudas se detonan en un ímpetu
de palabras feroces, tú, en lugar
de admitir un temblor, vas y compones
una clara sonrisa para luego
proponerme en voz muy baja, candorosa,
armar una canción, pulir un verso,
salir a pasear por las dormidas
orillas de Poniente o San Lorenzo.

No conoces el miedo. Has aprendido
-no sé cómo decirlo- a confundirte
con una grácil y desnuda primavera.

Apiádate de mí, entonces, o al menos
desentierra el secreto de tu fuerza.
De mí, que no conozco
más que el don abyecto de la fragilidad
y el lujo avaro de la cobardía.

miércoles

POEMA DE WANG YIAN


Éste poema bien podría ir firmado por William Carlos Williams, no hace mucho de moda por una película, pero lo escribió un poeta chino de los siglos VIII y IX. Sí: la poesía objetivista ya estaba inventada entonces.


LA NOVIA

Tercer día de la boda.
Ella va a la cocina.
Manos lavadas, prepara la sopa.
Sin conocer los gustos de la suegra,
quiere que la pruebe antes su cuñada.

*

Del libro Trescientos poemas de la dinastía Tang

martes

POEMA DE FRANCISCO PINO


El Pino más tradicional escribió poemas como el siguiente. Lo traigo a la afición del libro Siempre y nunca.


SIETE SÍLABAS

Se me viene esta tarde,
tan actual y tan viva, 
a dolerse o morir
en estas siete sílabas.

Y dentro de las siete
sílabas canta y canta,
incomprensiblemente,
como para mañana.

Mañana habrá de estar
esta tarde completa:
rumor será del aire,
sólo pura fonética.

Y si mañana escuchas
las sílabas, amigo,
oirás -¡qué poco!- un verso.
Quien canta es el olvido.