miércoles

POEMA DE NICANOR PARRA


Ayer, don Nicanor Parra cumplió 103 años en este sueño de la vida. Honrémoslo escuchando, en su propia voz, uno de sus mejores poemas:




POESÍA INDÍGENA (y II)


CANCIÓN DE LOS INDIOS ZUÑI

La cigarra, la cigarra tocando la flauta,
la cigarra, la cigarra tocando la flauta.
Allá arriba en la rama de pino,
pegada allí,
tocando la flauta,
tocando la flauta.


CANCIÓN DE LOS INDIOS PAWNEES

Mira cómo suben, cómo suben
sobre la línea donde el cielo se junta con la tierra:
¡Las Pléyades!
¡Ah! Ascendiendo, vienen para guiarnos,
para irnos cuidando, que seamos uno;
Pléyades,
Enseñadnos a estar, como vosotras, unidos.


CANCIÓN SIOUX DE LOS ANIMALES

Sobre la tierra
canto por ellos,
una nación de caballos,
canto por ellos.
Sobre la tierra
canto por ellos,
los animales,
canto por ellos.


DANZA DEL ESPÍRITU DE LOS INDIOS SIOUX

Todo el mundo viene.
Una nación viene, una nación viene,
el Águila trajo el mensaje a la tribu.
El padre lo dijo, el padre lo dijo.
Por toda la tierra vienen.
Los búfalos vienen, los búfalos vienen,
el Cuervo trajo el mensaje a la tribu.
El padre lo dijo, el padre lo dijo.


DANZA DEL ESPÍRITU DE LOS INDIOS ARAPAJOS

Mi padre no me reconoció,
mi padre no me reconoció,
cuando me vio de nuevo,
cuando me vio de nuevo,
me dijo: “Tú eres el hijo de un grajo.”
Me dijo: “Tú eres el hijo de un grajo.”


CANCIÓN CHIPPEWA

En vano deseas que te busque a ti;
vengo a ver a tu hermana menor.


CANCIÓN CHIPPEWA

Yo creí que era un pato,
pero era el remo de mi amado en el agua.
Él se ha ido a Sault Ste. Marie,
mi amado se fue delante de mí,
nunca lo volveré a ver.
Yo creí que era un pato,
pero era el remo de mi amado en el agua.


CANCIÓN CHIPPEWA

Mientras mis ojos recorren la pradera
siento el verano en la primavera.


CANCIÓN MIDÉ DE LOS INDIOS CHIPPEWAS

En verdad,
el cielo se aclara
cuando mi tambor Midé
resuena
para mí.
En verdad,
las aguas se calman
cuando mi tambor Midé
resuena
para mí.


CANCIÓN DE LA PAUSA DEL TAMBOR
(EN UNA CEREMONIA DE INICIACIÓN MIDE
DE LOS CHIPPEWAS)

Cuando hago una pausa–
el rumor
de la aldea.


CANCIÓN CHIPPEWA DE LA TORMENTA

Desde la otra mitad
del cielo
lo que allí habita
viene haciendo ruido.

lunes

POEMA DE ZÉNO BIANU


Traído de AQUÍ

*

EL MUNDO ES UN ÁRBOL

un árbol erguido
que mira las venas del cielo
un árbol perdido
que crece en el centro del mundo
un árbol agitado
que se acuesta lentamente en el cauce del viento

el mundo es un árbol
el mundo es un árbol
y somos las hojas
de sus ramas

es el árbol estrellado de ángeles
que vio un día
el jovencísimo William Blake
en medio de un campo

es el árbol que desde siempre
mira a los amantes
por la ventana de los cuartos de hotel
los mira
los abriga
y los protege

es el roble en la nieve
definitivo
de Caspar David Friedrich
un árbol estado de ánimo
un árbol
de una ternura convulsiva
que se aferra suavemente
a las arterias

el mundo es un árbol
y somos las hojas
de sus ramas
brotamos infinitamente

es el olivo misterioso que cruzó
Rilke
una tarde de 1911
en el jardín del castillo de Duino
este olivo
que le transmitió un sentimiento
el sentimiento absoluto
la impresión
de haber atravesado la naturaleza para salir del otro lado

árbol de corazón árbol de vida

son los árboles-pulmones de la Amazonia
que hay que defender por la eternidad

son
ante todo y para siempre
los olivos de Giotto
olivos benévolos
hermanos árboles
atentos al descenso del azul
en el espíritu de san Francisco

atentos a bajar
para elevarse mejor
bajar
a lo más profundo de las raíces
para alcanzar el fondo del cielo

el mundo es un árbol
y somos las hojas
de sus ramas
brotamos infinitamente
entre esplendor y sufrimiento

no estoy para nadie
dice el árbol desnudo de Emily Dickinson
cada árbol es un dibujo de herbario
le contesta Sylvia Plath

cada árbol
abre a la más alta calidad de atención
cada árbol dice
su reverencia infinita
a todo lo que es
cada árbol escucha
nuestra eclosión

árbol de corazón árbol de vida
camino de vena en paraíso

es el almendro siempre florecido
el último cuadro de Bonnard
que nos sopla el ostinato
de su pulsación
para que volvamos a florecer
sin descanso y sin fin
en árbol de vida viviente

el mundo es un árbol
y brotamos infinitamente
entre la noche y el día

somos los brotes de un mismo árbol
repite Nietzsche
de un árbol que mora demasiado cerca
de la residencia de las nubes
de un árbol
que espera el primer flechazo
de un árbol que sabe
que tienen tanto el hombre como el árbol
raíces hundidas en el abismo
ramas aspiradas hacia lo más alto

árbol del cielo eje de las noches
camino de despertar en lo infinito

son los álamos que vibraban
centelleaban
como nácar bajo tu ventana
se estremecían
olitas de mercurio sobre el agua
cuando me llamabas cada sábado

álamos
compañeros de alta melancolía
por un estremecimiento de verde
por un estremecimiento de azul
con tal que el aliento esté
con tal que el estremecimiento estremezca
con tal que el silencio cante

árboles
que moráis en los haikus
os escucho
escucho vuestra savia de silencio

y Ryokan me maravilla
el mundo
se ha vuelto
un cerezo en flor

y Shiki me murmura
sobre un árbol único
en el llano inmenso
las cigarras se amontonan

e Issa me enseña
prepárate a la muerte
prepárate
susurran los cerezos en flor

el mundo es un árbol
y brotamos infinitamente
entre la muerte y la vida

brotamos
como el gran árbol blanco
de Bernard Noël
por el cual
henos aquí verticales bajo la estrella

brotamos y vemos
a Michaux
que vio un árbol
en un pájaro

brotamos
paso a la muerte
paso a la vida
paso por el árbol-solo de André Velter
paso a la raíz
paso a la flor
estaremos muertos
estaremos vivos

brotamos
en sintonía con los infinitos
brotamos y de pronto entendemos
sí entendemos a Novalis
que percibe la naturaleza como un árbol
del cual somos
los capullos
que ve el árbol
como llama floreciente
y el hombre
como llama hablante

y Artaud aún nos trastorna
evocando a un árbol
en el centro del viento
un árbol
selva sombría de llamados
que come el corazón de la noche

y aquí está Cesaire convertido en árbol
de tanto mirar los árboles
convertido en bello árbol inmenso
árbol-atleta
mojado con todas las lluvias
convertido en árbol
cuyos largos pies cavan el suelo
de altas ciudades de osamentos

el mundo es un árbol
árbol erguido hasta el espíritu
camino de savia donde todo se inscribe
árbol de otoño en el aire que se mueve
de Schiele
ideograma de sufrimiento absoluto
pulsando hacia arriba
siempre hacia arriba

árboles anudados en tormentos
de Soutine
árboles en autorretratos de nervios
garabateados por Wolds

claros de humanos
de humanos todavía
de pese a todo humanos
alzados hacia arriba por Giacometti

álamos de Paul Celan
estirando sus mil brazos entre las aguas
para no quemar nunca más

árbol de estrellas recogidas
camino de corazón camino de vida

camino que toman sin descanso
los cipreses de Vincent
en polvo de estrellas
cipreses galaxias
aguas vivas del instante
emergiendo siempre del presente
cipreses fulminantes fulminados
fuera de lo mensurable
energía pura
discontinuidad creadora
visión de una vida al fin completa

el mundo es un árbol
y somos las hojas
de sus ramas

un árbol erguido
que mira las venas del cielo
un árbol perdido
que crece en el centro del mundo
un árbol agitado
que se acuesta lentamente en el cauce del viento

viernes

VOCES DE ANTONIO PORCHIA


Para seguir leyendo, clic aquí: VOCES

***

Éramos yo y el mar. Y el mar estaba solo y solo yo. Uno de los dos faltaba.


Mirando las nubes he visto que mi pensamiento no tiene su cuerpo solamente en mi cuerpo.


Hombres y cosas, suben, bajan, se alejan, se acercan. Todo es una comedia de distancias.


El hombre ciego lleva una estrella sobre sus hombros.


Lo hondo, visto con hondura, es superficie.


Eres un fantoche, pero en las manos de lo infinito, que tal vez son tus manos.


Un amigo, una flor, una estrella no son nada, si no pones en ellos un amigo, una flor, una estrella.


Un corazón grande se llena con muy poco.


Cuando digo lo que digo es porque me ha vencido lo que digo.


El rosal: lo has visto con infinidad de rosas, lo has visto con una sola rosa, lo has visto sin ninguna rosa. Y no lo has visto nunca con una rosa de más ni con una rosa de menos. Es que has visto el rosal.


jueves

VERSIONES DE POEMAS CHINOS


Hace unos meses, jugué a versionar algunas versiones de poemas chinos. He aquí el resultado. 

***

CARTA

Entre nubes espesas levanté mi cabaña,
entre el polvo del mundo se alejaron mis huellas.
Cómo paso mis días, me preguntas.
Mi ventana da al agua de un arroyo
y los libros me hacen compañía.

LIU KIU LING

***

GRACIA Y DESGRACIA

¡Qué gracia tiene el sauce del vecino,
gracia de quinceañera, para mecer sus ramas!
Lástima que en la aurora el vendaval
rompiera la más larga.

TU FU

***

PAUSA

Dejo el laúd por un instante
y me siento a escuchar, absorto, emocionado.
No es necesario que yo lo toque:
roza el viento sus cuerdas, brotan solas las notas.

PO CHU YI

***

MARIDOS

Por qué me habré casado con un pobre viajante de Kiu-t`ang.
Mil noches ya que espero su regreso.
Si yo hubiera sabido que son tan regulares las mareas,
hoy sería mujer de un marinero.

(Variante traviesa del mismo poema):

CONFESIÓN DE AMIGAS

Me casé con un vendedor de fuera,
pero apenas nos vemos, nunca está en casa, no me toca.
De haberlo sabido, te lo juro,
me casaba con un marinero.

LI YI

***

CÓMO DECIRLO

A menudo no hallamos la palabra
que exprese lo profundo.
Aquel día, mirándose cara a cara,
¿qué se callaron los pliegues de nuestro corazón?

PEONÍAS

Ante estas flores, amigos,
más deseo emborracharme con vosotros.
Es triste, muy triste, oírlas murmurar:
¡no nos abramos para el vejestorio!

LIE YU-SI

***

RESERVA DE CIERVOS

No queda gente en este monte,
pero aquí siguen sus voces conversando.
Vuelve la luz, penetra en la espesura,
verde irradia de nuevo sobre el musgo.

SOLO

Solo, entre bambúes,
toco el laúd y silbo y silbo.
El bosque no me escucha,
pero la luna me ilumina.

WANG WEI

***

RESPUESTA

Me preguntáis qué hago en la montaña azul.
Una sonrisa, en paz el corazón, es mi única respuesta.
Las flores de durazno que se lleva el arroyo:
Es éste mi universo. No sé el vuestro.

NOCHE DE FRÍO Y NOSTALGIA

La luz de la luna llega hasta mi cama,
cual llega la escarcha a cubrir la tierra.
Quisiera contemplar largamente la luna,
pero, en cuanto la miro, añoro mi pueblo.

UNA NOCHE EN EL CIELO

Hago noche en el templo levantado en la cumbre.
Aquí puedo, con sólo alzar la mano, tocar las estrellas.
Digo esto en silencio, no me atrevo a hacer ruido:
temo causar molestias a mis anfitriones en el cielo.

LI PO